Gaticornios

miércoles, 3 de septiembre de 2014

All I Wanted: And maybe then we'll remember to slow down.


1.
Hayley.
Lo de niños berrinchudos nos quedó como anillo al dedo. Conté las horas que pasamos sin hablarnos, ambos rumiando enojados sobre el otro, soltando insultos aquí y allá-o bueno. Esa fui yo.
Pasamos la primera hora en las mismas posiciones: yo cruzada de brazos sobre el sofá, él despatarrado descuidadamente en el suelo. Ninguno dijo una palabra, a pesar que yo deseaba seguirle gritando.
La segunda hora seguí enojada. ¿Cómo podía él, de entre todas las personas, reclamarme por engañarlo cuando hizo lo mismo con su esposa? ¿Y cómo podía yo, de entre todas las personas, enojarme con él por ello y además engañar a aquél con el que lo engañé con justamente él?
Era todo un lío.
La tercera hora me ahogué en culpa, y detesté cada segundo de ello. ¿Cómo pude hacerle eso a Chad? Quise llorar. No lo hice. Me mordí el labio para evitar vomitar, intenté olvidar el asco que sentía por mí misma.
No funcionó.
La cuarta hora me sentí vacía. Deseé nunca haber conocido a Josh. Deseé nunca haber conocido a Chad. Deseé tener un corazón de piedra. Conté los puntos de polvo nadando en la luz que venía desde la ventana. Me aburrí. Hice mi propia versión de contar ovejas.
Un Farro al que herí
Dos Farros a los que herí
Tres y un Gilbert al que herí
La quinta hora intenté dormir. Me pesaban los párpados, me dolían los ojos. Estaba cansada de todo: era uno de esos momentos en los que deseaba dormir por un buen siglo.
A la sexta hora, Josh habló.
-I bet you wish you had me back.
Puse los ojos en blanco. Estaba siendo cruel, lo sabía; y me exasperaba. Yo no deseaba tenerlo de vuelta, pero sí lo hacía.
-Between love, between hate-comencé, pero él me cortó.
-It's a love/hate heartbreak.
Me costó moverme al principio. Mis músculos estaban agarrotados, y no tenía idea de cómo había logrado permanecer inmóvil tanto tiempo. Me giré en el sofá para observar a Josh. Él miraba al vacío, sus ojos perdidos.
-Me haces falta.
2.
Josh.
No me percaté de si me había escuchado. Ni siquiera pensé que me hubiera escuchado. Era verdad, era absolutamente la verdad, había intentado ocultármelo a mí mismo durante tres años y ya estaba cansado.
Pero cuando decidí mirarla, sus ojos ya no mostraban odio. Tampoco amor, o vacío. Mostraban añoranza.
-Eras mi mejor amigo.-susurró, su voz chorreando tristeza.
Intenté sonreírle: no lo logré.
-Creí que ese era Jeremy.
Ella esbozó una débil sonrisa.
-Jeremy es mi hermano. Tú eres... algo más. A veces te odio, a veces te extraño. A veces desearía olvidarte por completo.
-Lo siento.
Fue la primera disculpa sincera que le dí en mi vida. Todos esos años que pasé enojado, rencoroso, herido... me habían dejado muerto en vida, y estaba harto de ellos. 
El brazo de Hayley se cayó del sofá, permaneciendo colgado.
-Yo también lo siento.-dijo, y a eso le siguió un boztezo.
Me acomodé en el piso. Ella me tiró una almohada, que me dio en plena cara.
-No puedo perdonarte así de golpe.-dijo en un intento de broma-. Todavía te odio.
Sonreí como si me hubiera dicho que me amaba, colocando la almohada bajo mi cabeza y girándome en su dirección. Mi mano encontró la suya, que encajó suavemente.
Y nos quedamos dormidos.

1 comentario:

Sofii Herondale dijo...

*O* DIIIIIEEEEE!!!
QUIERO MMASS!! NECESITO EL PROXIMO DIOOSS!!! TENGO TENGO AAARRGGG!!!1 D:

Between love, between hate (8 Me encanto esta cancionnnn :B

Sigo leyendo <3
Bessoososos <3<3<3