Gaticornios

sábado, 19 de octubre de 2013

Deception


El cazador de demonios se adentra en la oscuridad tras la mujer de caderas anchas sin hacer ruido alguno. En el medio del silencio de la noche se escuchan las risitas melodiosas de la mujer mientras se bambolea sobre sus botas altas, atrayendo a su presa como una sirena a un marinero.

El hombre no puede tener más de veinte y tantos años, y no se imagina lo que la bella mujer que conoció en el bar está planeando hacer con él. Está ebrio y tiene poca inteligencia, sigue a la completa desconocida sin rechistar.

Es la clase de hombre que cree en la superioridad del sexo masculino.

Ninguno de ellos sabe que el cazador planea destruir sus planes para la noche.

El grupo se adentra en el bosque, y los pies del hombre humano hacen ruidosos crujidos en el suelo. Trastabilla detrás de la mujer, riendo como idiota.

Estúpido.-piensa el cazador.-Es un completo estúpido.

La mujer juguetea alrededor de su presa y los lleva, a el y a su visitante imprevisto, a un claro sobre el cual brilla la luna. El cazador se oculta detrás de un árbol y observa con atención.

Ella comienza a susurrar cosas con una sonrisa sugerente, trazando dibujos en el cuello del borracho con sus dedos, y enrollando una bufanda roja alrededor de él.

El cazador observa la luna. Ya es hora.

Es hora de atacar.

Repentinamente, la mujer lanza una carcajada histérica que le hiela los huesos a los dos hombres. Lanza hacia atrás el cuello y ríe, ríe con demencia, haciendo que sus pupilas se vuelvan rasgadas como las de una serpiente, sus labios se vuelvan negros, su lengua bífida y su rostro afilado.

-Sal, sal de ahí, cazador.-dice con un evidente ceceo, llena de falso encanto.-Sal y únete a la fiesta.

El cazador se detiene y escucha. Escucha. Se oye un ruido como de tintineo, como de luz golpeando cristal. La mujer está perdiendo el control.

-¿Porqué no sales?-continúa, extendiendo los brazos y dándole la cara a la luna.-Si esto apenas está comenzando.

El ruido se incrementa, y, con un crujido final, la mujer explota.

El cazador actúa de inmediato.

En medio del chillido demencial de la supuesta mujer, la lluvia de cristales rotos y la mirada en shock del idiota, el cazador se abalanza sobre la mujer con su espada en alto.

Sólo que ésta crece. Y crece, y crece. Sus piernas se van alargando y tornando negras, sus venas se vuelven rojas e hinchadas, como si le hubieran inyectado tinta, y las pantorrillas parecen tener un tacón incorporado. En medio del horror, el cazador tiene un momento de delirio en el que recuerda a una-¿o un?-diablesa roja de un programa infantil de súper heroínas. Sus brazos hacen lo mismo que sus piernas entre un mar de rasgueos, volviéndose cristalinos, negros, como ónix, transparentes y oscuros. Los largos dedos de sus manos culminan en uñas puntiagudas pintadas de un rojo rubí, como sangre,  y en su rostro afilado y blanco las negras pupilas absorben todo el ojo. Su melena negra llega hasta el piso, peinada con ganchos de huesos y rematada por una corona del mismo perturbador material, con un cráneo de cuarzo en el centro.

El cazador, armado hasta los huesos, parece un niño encima de ella.

La mujer-demonio ríe como maniaca y comienza a aplaudir con una alegría infantil. 

Alrededor de ella, su presa y el cazador, las ramas de los árboles comienzan a extenderse y entretejerse unas contra otras hasta formar una muralla impenetrable.

El hombre comienza a aullar aterrado, y el cazador saca otra espada, aun más intimidante que la primera.

La luz de la luna se refleja en la plateada y mortífera arma, que rápidamente es hundida en el pecho de la mujer.

No pasa nada.

Ella mira al cazador entretenida, como si fuera un perrito al que tuviera que amaestrar. 

Alrededor de la espada, su vestido-negro, como todo en la mujer-se rasga exponiendo un pecho formado por huesos. Alrededor de donde estaría el corazón, nadan pequeñas cabezas azuladas con expresión de agonía. Aguzando el oído, el cazador puede oírlos gritar.

-Aw, no había necesidad de eso, cariño-canturrea la mujer demonio, tomando al cazador con sus largos dedos como si de un trapo se tratara.

Él se retuerce en su agarre, buscando desesperado una manera de agarrar el bote de agua bendita escondido en su chaqueta.

No había previsto esta situación.

Nadie la había previsto.

El borracho mira con ojos desorbitados a la demonio, y la expresión de ésta deja de ser encantadoramente aterradora a ser rematadamente aterradora.

-No había necesidad de hacer eso.-repite, su cadencia de voz alcanzando un gruñido.

Siguiendo su mirada, el cazador se da cuenta que el idiota ha demostrado ser aún más idiota. Le ha intentado clavar un pedazo roto de botella en una roja vena.

-Me esperaba eso del cazador, no de ti.-continúa.

Con un descuidado movimiento de la mano, lanza al cazador contra el muro a su izquierda. Al intentar escapar, sin embargo, una de las plantas se separa y lo agarra con fuerza, como una venus atrapamoscas.

La demonio se vuelve hacia su presa.

-¿Sabes? Pensaba darte una muerte rápida. Ahora todo ha cambiado. ¡Todo, todo!-lanza otra de esas risas desquiciadas.-Sólo lo hacen más interesante para mí.

Comienza a girar la muñeca y el idiota se va alzando en el aire en medio  de una nube negra.
-Ahhh, ya extrañaba esto. Tan oscuro…  ah, le hago un favor al mundo.

Acerca su boca a la de él y, sin tocarla, comienza a sorber como si de jugo se tratara. Las venas del borracho comienzan a explotar una a una, y el cazador se retuerce en su prisión.

-¡En el nombre de Dios, te ordeno que lo dejes!-grita.

La mujer retrocede como si hubiera sido quemada.

-¿Qué lo deje? ¿Qué lo deje morir?-pregunta con falsa inocencia. Lo suelta y, chasqueando los dedos deprisa, acabando con la vida del hombre con un gorjeo.-Apruebo tu petición, cazador.

Él la mira, sintiendo terror por primera vez en su vida. Jamás se ha topado con un demonio de semejante calibre, y duda si podrá salir vivo… o muerto.

-¿Quién eres?-pregunta en un susurro.

-Me llaman Deception. Soy la demonio de la falsedad, de la hipocresía, y me alimento de la corrupción en las almas. Y tú, humano inocente-le dirige una sonrisa que le hiela los huesos.-Eres mi próximo juguete.

Para el cazador, no hay futuro. Todo desaparece. Los árboles, la luna, todo. Se dobla a la velocidad de la luz y desaparece en una nube del terror más puro.

Para Deception, no hay horror. Se ríe con maléfica diversión. Ah, como ama tomar a inocentes y volverlos todo lo contrario… cómo lo ama.

Una gota de sangre cristalina cae del sitio en el que ambos desaparecen.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Relato de horror (¿o terror?) que escribí un día en clase de Catquesis-soy una blasfema ._.

Y por cierto, ¡LLEGAMOS A 50 SEGUIDORES! *danza hiper feliz* ¡YAYYYYYYYY! Ya veré qué hago para celebrarlo ;D





6 comentarios:

sofia galetto dijo...

holisss!! ohhh, hace mucho que no comentaba, perdon por eso!!
me encanto!! se ve que catesismo sirve para algo... ajajaj
realmente magnifico, me gustaria otra parte!!!
felicidades por los 50 seguidores!!! estoy muy orgullosa de ti (?) ajajajaja
besosos
PD: lees mi novela? es algo parecido a demonios, y angels... si te pasas, espero que te guste!!!
ahora si, byebye!! ♥♥♥

Pao Del Cid dijo...

Holas :3 No te preocupes ;)
Jajajaja see xD Gracias, pero no sé si la haré :/ ¡Gracias!
Pd: Tengo unas enormes ganas de leerla, pero no tengo tiempo. Pero la leeré, créeme, aunque sea re tarde ;)
-Pao

Anyi dijo...

Me dio algo de miedo... y más con las imagenes (yo quiero escribir algún relato de terror o algo..)

Mira que escribirlo en taquetesis... jajaja

Perdón por estar tannnn desaparecida... problemas con ordenadores y tal.. pero ya me pude comprar uno nuevo..

Espero que todo esté bien!!

un besooooooooooo

Pao Del Cid dijo...

Jajaja, me alegra ya que ese era el punto xD Seguro que te quedaría genial :3
Jajaja, lo sé xD
No te preocupes, yo también he tenido esos problemas y tengo que actualizarme con tu blog ;$
-Pao

Lia A.G. dijo...

WA! que imaginación. Peri si, blasfema y todo. XD. A mi también me ataca la inspiración cuando estoy en clase de religión(:

Pao Del Cid dijo...

Jajaja, seh. LOL, es que a todas nos pasa xD
-Pao